Loros, gallos, gallinas

Loros, gallos y gallinas

Angelatedo, animalitos de huerta (5)

Va una gallina por el campo y unos obreros están haciendo una carretera. Pasa la gallina por el hormigón y justo en ese momento una apisonadora le pasa por encima… Una vez que ha pasado la máquina se levanta la gallina, se espolvorea y dice – ¡Este si es un buen revolcón con gallo…!, y no con el minino que me case.

Se encuentra al poco con otra amiga y van charlando por la calle y coincidencia que pasan por delante de un huevería, está muy maliciosa le dice a la otra

– Ves estos huevos de 1´20 la docena que son gordos pues como esos son los tuyos, y esos de 1´25 que son mucho más gordos, pues como esos son los que yo pongo…

– Pues sabes lo que te digo… que por 5 céntimos no me rompo la cloaca…

– Anda cabra loca vamos para el gallinero que tengo que poner un huevo Ya en el corral hay un nuevo gallo muy bonito , muy coqueto, muy tierno, muy joven, con sus plumas, muy altivo…

– Quien es el nuevo le pregunta al minino…

– Lo ha comprado el dueño porque dice que yo ya estoy un poco viejo, voy a hablar con el…

– Hola mocetón…¿Cómo te llamas…?

– Me llamo Kiriko

– Se te ve buena pinta, seguro que vas a ligar con todas las gallinas, yo ya me encuentro un poco mayor, pero espero que me dejes alguna…

– No hay ningún problema sabré compartir contigo…

– Mira para que te encuentres a gusto aquí y te ganes a todas las gallinas te propongo un plan y ya verás cómo te haces enseguida el amo

– Bien,… dime que tengo que hacer

– Yo voy a salir corriendo, me das un poco de ventaja y luego sales tú detrás de mí, ya verás cómo se vuelven de locas las gallinas en cuanto me alcances…

– Oye pues no es mala idea

– Entonces cuando tú quieras empezamos…

– Venga empieza a correr…

El minino echa a correr y un poco más tarde sale el mocetón corriendo detrás de él…Las gallinas se volvieron locas al ver aquella carrera, empezaron todos a cacarear y los gallos uno de tras del otro… Ya llevaban dos vueltas al corral y el gallo mocetón estaba casi cogiendo al minino cuando se escucho un disparo de escopeta y le dio de lleno al mocetón. RIP

El dueño dice sacando el cartucho gastado

– No sé lo que pasa con los gallos últimamente, ya es el tercero que me sale un poco mariquita El minino se puso a descansar junto a la jaula del loro

– No sabes tú nada pollo, ya es el tercero que te cargas

– Es que me veo en la cazuela, pues estoy perdiendo la vista y casi no veo nada, entonces me invento lo de la carrera. A las gallinas las tengo abandonadas porque no las veo y están que necesitan de mucho amor, y yo no las veo siquiera…

– Yo te puedo ayudar. Mira vamos a hacer una cosa Desde aquí arriba yo te puedo ir indicando cuando estés cerca de la gallina y te voy dirigiendo hasta que estés cerca y luego encima… ¿Qué te parece..? – Pues no sabes lo que te lo voy a agradecer…

– Pues venga manos a la obra.

– Vale dime por donde voy… – ¡De frente Pepe…!, un poco a la derecha Pepe, tres pasos para adelante Pepe… , Ya casi la tienes Pepe… Salta Pepe… Ahora Pepe… ¡Bien Pepe, Bien Pepe! Un vez consumado el acto…

– Gracias Loro, no sabes lo bien que me ha venido este Kiqui.

Ya hasta me había olvidado Otro día lo mismo:

– ¡De frente Pepe…!, un poco a la derecha Pepe, tres pasos para adelante Pepe… , Ya casi la tienes Pepe… Salta Pepe… Ahora Pepe… ¡Bien Pepe, Bien Pepe!

– Gracias Loro Y así muchos más… Un día estaba el loro dormido y el gallo más cegado que un ciego y con ganas de marcha, ya sólo iba tanteando con las alas. Llega a donde está dormido el loro lo trinca creyendo que es una gallina… – ¡Pero Pepe que haces…! ¡Suelta Pepe…! ¡Pepe….! ¡Pepe por ahí nooo…! ¡Pepeee…!, ¡Peeepeee…!, ….¡Biennn Pepe… Bien Pepe!

Al tiempo al loro lo sube el dueño con una jaula al quinto piso y lo pone en la terraza. Desde allí ve en la otra calle un jaula con una lorita dentro

– ¡Bueno… aquí hay negocio!…, aquí hay negocio Abre la jaula y echa a andar por un cable de teléfono que unía las dos casas…

– Hola lorita te apetece un Kiqui – Jo tío… creía que no me lo ibas a pedir nunca… Anda… que pierden el tiempo los loros… Así un día y otro… Hasta que el dueño de la lorita le vio un día y dijo

– Ya no te vas a trajinar más a mi lorita… Conecto unos cables con corriente a 220 V a los de teléfono. Al día siguiente el loro empezó a caminar por el cable y al llegar a los que tenían corriente le empezó a dar calambrazos y a entrarle temblequeos. Total que se vuelve a su jaula y se dice para el mismo

– ¡Joer veinte años yendo a loras y es la primera vez que me pongo nervioso…!

Ya se le quitaron las ganas de lora por un tiempo, el loro era un poco cabroncete y escucho un día a una señora de otro piso vocear por la ventana “¡Butanero…Una al cuarto…!”, “¡Butanero…Una al cuarto…!”

Le hizo tanta gracia al loro que lo empezó a repetir al cabo de los días.. ¡Butanero…una al cuarto…! ¡Butanero…una al cuarto…!

Un día estaba el del butano por allí y lo escucho ¡Butanero…una al cuarto…!

Sube el buen señor arriba, sin ascensor, llama al timbre y no contesta nadie. Vuelva para abajo Ya en la calle… ¡Butanero…una al cuarto…! –

Me habré equivocado de puerta, volveré a subir… Llega arriba otra vez con la bombona, llama a otra puerta y sale una señora, no aquí no hemos pedido butano, no señor. En esto el loro por la terraza – ¡Butanero…una al cuarto…!

– Puedo entrar a su terraza…- Si pase Usted. – ¡Butanero…una al cuarto…!

– A con que eres tu… ¡Te vas a enterar…!

– Oiga señor que es un pájaro , no sabe lo que dice..

– No se preocupe señora que no le voy a hacer daño El butanero coge al loro y lo ata por las alas y lo cuelga en una puerta. Se marcha con la bombona de mala leche…

– Por lo menos estará quietecito y atado hasta que venga su dueño Y el loro atado mira al frente y ve a un Cristo crucificado

– Hay que ver lo que me ha liado el butanero por una bombona…

El Cristo le contesta

– Por lo menos estarás un día así…

– Y tú cómo lo sabes – Porque lo sé…

– ¿Cuanto llevas así en la cruz…?

– Dos mil años…

– ¿Joer… si yo por una bombona voy a estar un día… tú cuántas bombonas pediste…?

Saludos, Ángel

 

 

Tenemos a nuestro loro otra vez haciendo de las suyas

– Mira Manuel hoy como tienes que hacer un viaje de Málaga a Madrid te coges al loro y te lo llevas contigo

– Y que hago yo con el loro en el camión…

– Lo que quieras pero se lo devuelves a tu hermana que te lo dio.. sí, sí la que vive en Madrid

– Pero mujer ella te lo regalo a ti porque te gustan los pájaros

– Los canarios, no los loros… y menos el cotorro este…

– Vale pero ya verás que no le va a gustar… Ya Manolo en el camión carretera de Madrid ve a lo lejos a una chica haciendo autostop…para al poco…

– Hola me puede Ud llevar…

– Vale suba… Pasado un rato de conversación…le dice Manolo

– Bueno entonces te vas la marcha..?

– ¡No! Ud es un salido – ¡Pues puerta, venga fuera…! El loro en la jaula de la cabina del camión mirando todo Al poco otra autoestopista.. Lo mismo, Manolo estaba más caliente que una salchicha en el horno..

– Bueno entonces te vas la marcha..?

– ¡No! Ud es un salido

– ¡Pues puerta, venga fuera…! Y otra vez…

– Bueno entonces te vas la marcha..? –

¡No! Ud es un salido

– ¡Pues puerta, venga fuera…!

– Para al poco en una gasolinera y liga con una chica, la sube a la cabina… y mira al loro que también lo miraba… Y lo pasa al remolque mientras pasaba un “ratito con el ligue”… Ya otra vez en carretera más contento que unas pascuas ve por el espejo retrovisor la sirena de la policía a toda pastilla

– Qué se les habrá perdido a estos ahora… Le adelanta el vehículo policial y un policía y le indica que se pare en el arcén…

– Oiga que yo no he hecho nada…

– No, no se preocupe Ud que no ha infringido ninguna ley,…

– Ah , entonces me quedo más tranquilo…

– ¿Qué es lo que lleva de carga…?

– Gallinas… – Pues mire haber porque desde hace unos kilómetros esta la carretera llena de gallinas… – Eso será que se habrá roto a o abierto alguna jaula… Van a la parte de atrás, abren la capota… Y ven a loro en una jaula abierta llena de gallinas… Y se le oye decirle a una gallina toda alborotada

– Bueno entonces te vas la marcha..? –

No (en el lenguaje de las gallinas…)

– ¡Pues puerta, venga fuera…!

-Mec.. el loro…

Saludos. Ángel

 

Ya resuelto lo de las gallinas, cerrada la jaula llega Manuel a Madrid. Una vez que ha saludado a su hermana le entrega la jaula con el loro.

–  ¡Pero vaya con mi cuñada, menudo desprecio que me ha hecho…¡

–  Ya sabes, a veces no se acierta con  los regalos… Bueno, pues ahí tienes de nuevo a Kiriko  que menudo es, sabe hasta latín,…

–  Si lo sabré yo…

Se queda ya sola la mujer con el loro…

–  Y tú qué…¿ Es que no me voy a librar de ti…?

El loro la mira… y no dice nada…

Al poco viene el marido que es de color.

–  Hola mi amor. Mira me ha devuelto mi cuñada el loro…

–  ¡Hombre otra vez el pajarraco aquí,…! Pero es que no nos lo vamos a desprender de él ni con lejía…

El loro lo mira y dice ”Yo también te quiero”

– Ah, cariño, he estado en el médico y me ha dicho que un investigador  alemán ha inventado una vacuna, la venden ya en la farmacia, te la pones y al día siguiente has cambiado el color de la piel…

–  ¡Venga ya…!,  ya me gustaría a mí que eso fuera cierto, pues a veces la incomprensión de las personas y por el color de piel no nos favorece en nuestro quehacer diario, imagínate poder ser blanco, olvidarme de los problemas raciales, que nadie se meta conmigo…

–  Oye pues podrías probar a ver…

–  Sería intentarlo por lo menos una vez…

–  Pues mañana te compro una y hacemos la prueba…

La señora compra la vacuna en la farmacia, llega a su casa y por la noche se la pone al marido. No pasa nada por la mañana. Lleva al niño al colegio y cuando vuelve el marido se ha convertido en “blanco”.

– Ves que guapo eres ahora, ya no vas a tener problemas…

– ¡Esto es una maravilla… Por fin soy blanco!

El loro que lo ve acercarse se vuelve loco dentro de la jaula del susto

— ¿Quién es este tío…? Dice el loro…

– ¿Pero no me reconoces,… ? Soy yo…

– Deja en paz al loro que lo has asustado…

– Vale pero esto es fantástico,… blanco por fin…

El loro no paraba de observar la escena…

— Esta gente se ha vuelto loca, mira que si yo ahora me quisiera cambiar a paloma…

Por la tarde suena el timbre, ya el niño está de vuelta…

–  Hola mamá… ¿Dónde está papá..?

–  Ahora viene…Te quiere dar una sorpresa…

Al rato aparece el padre…

–  Hola hijo,… mira ya soy blanco…

–  ¿Quéeee…?

– Que te parece… se acabaron todos nuestros problemas, ya no nos volverán a mirar mal por el color de la piel, ahora sólo falta que tú te pongas también una inyección, te conviertas en blanco y así ya no tendrás problemas nunca más…

–  No papá…

–  ¿Cómo qué no…?

–  Yo quiero ser de color, no quiero ser blanco,…

–  Pero no ves que es mejor…

–  ¡Qué no papá… que no quiero cambiar…!

– Será posible… el joío del niño…

Se acerca el niño a la jaula del loro…

–  Hola Kiriko… ¿Qué haces de nuevo aquí…?

— ¿Lleva dos horas que no es de color y ya tienes problemas con ese joío blanco…?

 

Sigue Manuel con su carga de gallinas, y el loro en su jaula otra vez en la cabina.

En esto que mira al  loro y le dice.

–  Joer con el loro,… anda que no te gusta la juerga, menudo pájaro estas  hecho…

— “Tengo un buen maestro”

–  No si al final, vas a tener razón…

 

——————–

El loro que no está bautizado. La dueña decide que este año, el día de San Antón patrón de los animales le llevará a la feria del pueblo dónde el párroco local bautiza a todos los animales y aprovechará para hacerlo. Lo lleva en una jaula por la calle y empieza a llover…

– Zostias cómo llueve, -dice uno…

Además hace viento y se cae una teja, de un tejado,…!claro, de dónde va a ser … ¿sino?!

Uno que pasaba por allí.

– Redios, si no me aparto me joribia la cabeza…

Sigue un poco más adelante y un borrico esta echado en el suelo y no hay forma de levantarlo…

– Tirarle del rabo,… y ya verás cómo se levanta,- dice uno que pasaba por allí…

Ya está el loro en la jaula con la señora acompañándole, el párroco bautizando a cada una de las mascotas, … perros, gatos, canarios, hasta un cocodrilo chico, ¿ó era una lagartija…?, – más bien…

La fila es grande y ya le toca a nuestro loro…

– Cómo se va a llamar…

– Se llamará ”Kiriko”

Coge una concha la llena de agua de la pila bautismal, se la empieza a echar por encima

– “Yo te bautizo Kiriko, en el nom…”

– ¡Zostias cómo llueve,…! -dice el loro

El cura de la impresión se le cae la concha…

– ¡Redios, si no me aparto me joribia la cabeza…! – Salta el loro

El que bautizaba se cae desmayado al suelo,

– ¿Y ahora qué hacemos…?, Dice una abuela

– ¡Tirarle del rabo,… y ya verás cómo se levanta,…!- Kirika Kiriko

——————

Hay una visita en casa. Una señora entrada en buenas carnes está dando una vuelta y se acerca al la jaula del loro. Se agacha para coger  algo y al hacer el ejercicio susodicho  se le escapa un pedazo cuesco…

– ¡Tas podrida…!- Dice el loro….

La señora roja cómo un tomate empieza a imitar el pedo por la boca intentando disimular…

– ¡No insista,… Cómo el primero no lo va a igualar…!

 

 

Saludos, Ángel

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